En una ciudad llamada Nazaret, vivía una joven virgen, Maria. La cual estaba desposada con José hijo de Jacob.
El señor envió a un ángel ¨Gabriel¨ a anunciarle que era la elegida para llevar en su vientre a Nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Ella no podía entender como lo concebiría puesto que no había conocido a un varón (es decir, era virgen todavía). Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:
23. He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros.
Isaías 7:14 nos da una profecía del nombre de Jesús: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” Si vamos a Mateo 1:21, leemos: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Ver también Mateo 1:25; Lucas 1:31; 2:21)
Jesús significa el Salvador, lo que va a salvar a todas las personas de sus pecados.
Cristo : 'El ungido'. Había tres papeles oficiales para los que fueron ungidos por Dios.Y Jesús cubrió todos estos.
1) los de un rey
2) los de un profeta
3) los de un sacerdote
19. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.
20. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Asi Jose tomó por esposa a Maria
Jesús nació en una familia pobre de Nazaret, hijo de José y de María. Fueron precisamente las persecuciones de Herodes las que llevaron a la familia, después de la circuncisión de Jesús, a refugiarse temporalmente en Egipto.
San Mateo 2, 15
15 Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta:
Desde Egipto llamé a mi hijo.
San Mateo 2, 19-23
El regreso de Egipto.
19 Cuando murió Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José, que estaba en Egipto,
20 y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y regresa a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño".
21 José se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel.
22 Pero al saber que Arquelao reinaba en Judea, en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, advertido en sueños, se retiró a la región de Galilea,
23 donde se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo que había sido anunciado por los profetas:
Será llamado Nazareno.
La infancia de Jesucristo transcurrió con normalidad en Nazaret, donde su padre trabajaba de carpintero.
Hacia los treinta años inició Jesucristo su breve actividad pública incorporándose a las predicaciones de su primo, Juan el Bautista. Tras escuchar sus sermones, Jesús se hizo bautizar en el río Jordán, momento en que Juan le señaló como encarnación del Mesías prometido por Dios a Abraham.
Se dirigió fundamentalmente a las masas populares, entre las cuales reclutó un grupo de fieles adeptos (los doce apóstoles), con los que recorrió Palestina. Predicaba una revisión de la religión judía basada en el amor al prójimo, el desprendimiento de los bienes materiales, el perdón y la esperanza de vida eterna. Su enseñanza sencilla y poética, salpicada de parábolas y anunciando un futuro de salvación para los humildes, halló un cierto eco entre los pobres. Su popularidad se acrecentó cuando corrieron noticias sobre los milagros que le atribuían sus seguidores, considerados como prueba de los poderes sobrenaturales de Jesucristo.
Esta popularidad, unida a sus acusaciones directas contra la hipocresía moral de los fariseos, acabaron por preocupar a los poderosos del momento.
viernes, 3 de septiembre de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
SEÑOR ...YO TE BUSCO
No me escodas tu rostro.
Mi tierra está seca, sedienta de ti.
Te necesito.
¿Dónde vives, Señor? ¿Cómo es tu casa?
SEÑOR... TU ERES MI AUXILIO
Quiero refugiarme a la sombra de tus alas.
Quiero oír tu voz en la paz y en el sosiego.
Dame valor para seguirte:
aunque cueste,
aunque se rían de mi,
aunque busquen perderme los que dicen mentira
SEÑOR...
—Hazme encontrar “TU HORA”, “MI HORA”.
La hora en que tu Palabra entre en mí y se haga carne conmigo.
—Hazme huir del huracán, y del fuego, y del terremoto,
porque no quiero encontrar un dios falso desde mis
odios y rencores,
porque no pretendo oír voces de dioses extraños desde
el ardor de mis egoísmos,
porque no deseo palabras de dioses tranquilizadores
que acallan la conciencia de servicio y preocupación por
les hombres.
—Háblame, Señor, desde la brisa de la comprensión y
del Amor.
Mi tierra está seca, sedienta de ti.
Te necesito.
¿Dónde vives, Señor? ¿Cómo es tu casa?
SEÑOR... TU ERES MI AUXILIO
Quiero refugiarme a la sombra de tus alas.
Quiero oír tu voz en la paz y en el sosiego.
Dame valor para seguirte:
aunque cueste,
aunque se rían de mi,
aunque busquen perderme los que dicen mentira
SEÑOR...
—Hazme encontrar “TU HORA”, “MI HORA”.
La hora en que tu Palabra entre en mí y se haga carne conmigo.
—Hazme huir del huracán, y del fuego, y del terremoto,
porque no quiero encontrar un dios falso desde mis
odios y rencores,
porque no pretendo oír voces de dioses extraños desde
el ardor de mis egoísmos,
porque no deseo palabras de dioses tranquilizadores
que acallan la conciencia de servicio y preocupación por
les hombres.
—Háblame, Señor, desde la brisa de la comprensión y
del Amor.
- SEÑOR... YO TE BUSCO
viernes, 27 de agosto de 2010
TE NECESITO SEÑOR
- Señor he ido y venido mil veces en la vida.
- Te he buscado y defraudado
- yéndome mil veces más.
- Se que solo a tu lado esta la felicidad. Que sin ti no soy nada. Que mi felicidad depende de ti.
- Hoy quiero rendirme a tus pies y que tu seques mis
- lágrimas.
- Te necesito Señor, no sueltes mis manos Padre.
- Mi corazón te busca desesperado.
- Tú eres todo lo que tengo, todo lo que amo.
- Se que estas esperándome.
- Ven corriendo en mi ayuda Padre, no me dejes perder en este mundo lleno de pecado y corrupción.
- Levántame, tómame en tus brazos Señor.
- Se que no soy digno de pedirte nada, pero tu en tu misericordia estas dispuesto a perdonarme y curar mis heridas.
- Te amo, te necesito. Deseo servirte por el resto de mi vida.
- Ven a buscarme, quiero estar a tu lado Señor.
- Quiero vivir por ti y para ti. Hoy y siempre
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